El objetivo de establecer un área específica dedicada a esta materia consistía en deslindar la concreta peligrosidad que, para el medio ambiente y la salud de las personas, reviste la utilización de la energía nuclear, haciendo abstracción de los supuestos de fuerza mayor o error humano que, sin lugar a dudas, inciden necesariamente en todo emprendimiento, si se lo sitúa en el plano de la realidad.

En otras palabras, el marco destinado a establecer si el escenario  (tecnológico, ambiental, económico y normativo) actual de nuestro País, reviste las condiciones imprescindibles para entender que la explotación de la energía nuclear deba considerarse una opción válida.

De ahí la necesidad de analizar la normativa de aplicación y las cuestiones conexas a la producción de energía eléctrica desde la premisa del correcto funcionamiento de las plantas, y del cumplimiento estricto de los protocolos que reglamentan la práctica  de sus actividades conexas, tales como la extracción del combustible nuclear, su transporte y almacenamiento, así como la problemática vinculada a la disposición de los residuos radioactivos y su eventual reutilización.

Porque solo en tal contexto (y siempre bajo la necesaria tutela del “principio precautorio”), entendemos viable la implementación de regímenes energéticos o técnicos sustentados en esta particular modalidad.

LAS RADIACIONES IONIZANTES

Las Radiaciones Ionizantes, además de resultar beneficiosas para la sociedad, también deben ser controladas a fin de proteger la salud de los trabajadores y público, y de esa manera, poder disfrutar del beneficio que ellas nos brindan, minimizando los riesgos que su manejo conlleva.

Desde la década de los 50, la Argentina toma conciencia y asume la responsabilidad de controlar el uso de las radiaciones ionizantes en todo su territorio, generando Normas destinadas a la protección de los trabajadores y público.

Pero ello no se logra solo con la existencia de normas y regulaciones, sino con la implantación de una Cultura de Seguridad entre los responsables de la utilización de substancias radioactivas o equipos generadores de radiación, operadores, trabajadores de la salud, y sociedad en general.

Implantar y mejorar la Cultura de Seguridad, es un proceso que se logra además de la existencia de regulaciones y sistemas de control, mediante la existencia de programas de protección radiológica en las instalaciones, acordes a las necesidades de las practicas con radiaciones que se desarrollen. Estos programas, deben contemplar la capacitación del personal,
la inclusión de equipamiento idóneo para el control de las áreas y personal, evaluaciones de seguridad con fines de optimización de las dosis, entre otros aspectos.

En los últimos años se ha introducido cada vez con mayor frecuencia el uso de radiaciones en disciplinas médicas, industriales, de investigación, etc. Las aplicaciones en estos campos, abarcan desde la tradicional radiografía, hasta los más sofisticados métodos médicos de diagnóstico y tratamiento como la medicina nuclear, la tomografía computada, la radioterapia, y el intervencionismo, prácticas que han hecho que el promedio de los niveles de dosis en las personas a nivel mundial sean hoy en día de casi el doble que los valores de dosis que se tenían hace 20 años.

Sin dudas los avances en este campo, han traído beneficios a la sociedad y se han salvado muchas vidas que justifican este aumento de la dosis, pero es posible llegar a un equilibrio y hasta disminuir estas cifras, si se presta adecuada atención a mejorar la Cultura de Seguridad adecuándola a las actuales necesidades.

LA FUNDACIÒN dispone de una infraestructura que integra la experiencia de investigadores de diferentes especialidades del área nuclear de proyección nacional e internacional, con más de veinte años de experiencia en áreas de la protección radiológica y en la gestión de instalaciones radiactivas y nucleares.

LA FUNDACIÒN ofrece a los interesados un SOPORTE TÉCNICO-LEGAL COMPLETO desde el mismo inicio en el que el usuario potencial de radioisótopos y/o radiaciones, está evaluando la posibilidad de introducirse en una práctica con las mismas.

LA FUNDACIÒN tiene por objetivo satisfacer las necesidades de los interesados, en materia de Protección Radiológica y Radiofísica Sanitaria, brindándoles todo el apoyo y asistencia que necesiten al momento de adecuar sus instalaciones a las normativas de seguridad y legales vigentes.

Asimismo, LA FUNDACIÒN asume como compromiso el apoyo continuo y permanente a la promoción de Cultura de Seguridad que incluya los aspectos necesarios en materia de radioprotección, como factor fundamental para la reducción de
los riesgos por exposición a radiaciones ionizantes y preservación del medioambiente.

Alfredo Gonzalez Clemente
Alfredo Gonzalez ClementeResponsable del Área de Energía Atómica
Eduardo Esteban
Eduardo Esteban Responsable del Área de Energía Atómica
Ing. Ana Maria Castellanos
Ing. Ana Maria CastellanosResponsable del Área de Energía Atómica