La gestión ecológica, precautoria, preventiva y reparatoria, constituye un imperativo de carácter global.

Esto supone que solo el actuar conjunto y coordinado de todos los pueblos que habitan la Tierra puede redundar en soluciones eficaces, susceptibles de permanencia y debido cumplimiento.

Y tal objetivo solo se alcanzará en la medida que los distintos gobiernos otorguen al problema ambiental la relevancia que reviste y actúen en consecuencia.

Es menester, entonces, poner de manifiesto, en forma permanente, los innúmeros aspectos lesivos a la humanidad que requieren inmediata atención. Este temperamento es y será siempre uno de los vectores directrices de nuestra actividad.

Sin embargo, entendemos que la cuestión no se agota en los grandes acuerdos internacionales, naturalmente sujetos a la incidencia de las distintas políticas que inspiran las decisiones.

Creemos que en el plano de la actividad privada o no gubernamental existe un amplio campo que admite soluciones puntuales de concreta aplicación y consiguiente beneficio para bienes y comunidades.

Porque los convenios inter-empresariales que resulten en la implementación de técnicas, procedimientos, pautas de conducta ecológica, respeto por la naturaleza, etc, implicarán avances significativos en la toma de conciencia colectiva a que aspiramos.

Pretendemos intervenir activamente y facilitar, en la medida de nuestras posibilidades, la consecución de tales logros.

Sebastián Deng
Sebastián DengResponsable de Relaciones Internacionales