Constituye objeto específico de esta fundación el encauzamiento de toda actividad orientada a la preservación de los ecosistemas, partiendo del principio de considerar que toda actividad productiva supone, en mayor o menor medida, la generación  de daño ambiental, y que el mismo constituye una amenaza indefectible para la existencia humana en el planeta.

En tal contexto debe situarse el accionar de esta Fundación, que tiene en mira el incorporar a la totalidad de la gestión productiva, empresarial, fabril, comercial, logística o constructiva, como parámetro de necesaria consideración, el análisis de su perfil ecológico y medioambiental, como condición necesaria de la prosecución del proyecto.

Ello, merced a la implementación de los correspondientes mecanismos de participación ciudadana, a efectos de la implementación del principio preventivo que debe primar en los diversos aspectos de un desarrollo sustentable.

Asimismo, la Fundación habrá de ocuparse del seguimiento y evaluación de los planes, actividades, procedimientos, gestiones, pruebas, constataciones, estimaciones, dimensionamientos y proyecciones, en curso o a crearse, dirigidos a un efectivo contralor de los efectos perjudiciales de  los distintos supuestos de daño ambiental reconocido o identificado, con el objeto de incentivar las diversas formas de control en ejercicio y plantear, en su caso, conductas alternativas al efecto. (Con tal propósito ejercerá los derechos que constitucionalmente le correspondan, en su carácter de ONG específicamente habilitada y postulará su participación en las causas administrativas y judiciales en que ello resulte menester.)

Frente a indiscutibles situaciones de daño ambiental consumado, y con abstracción de que sus efectos nocivos perduren o no en el tiempo, la Fundación llevará a cabo concretas políticas de remediación ambiental, propiciando la restitución factible de las condiciones originales del lugar, y señalando las conductas, procedimientos, medidas y compromisos que la situación requiera.